Cual alcohólicos incapaces de reconocer el problema, la banca española en conjunción con el gobierno, llevan dos años proclamando a los cuatro vientos la supuesta solidez del sector bancario (recuerden el mantra, en España no hay subprime).
Podria decirse que llevan dos años en fase de negación, y parece que ahora comienza una incipiente fase de aceptación, de aceptación de la realidad. Cualquiera que sepa algo de números y repase los balances de la banca española, antes o después llega a la conclusión de que el conjunto de la banca española está en quiebra, y eso es lo que venía ayer implícitamente a reconocer el presidente de la AHE (Asociación Hipotecaria de España) en estas declaraciones:
Básicamente, lo que viene a decir el señor Santos Gonzalez es que la banca no va a poder soportar las pérdidas generadas por los créditos a los promotores, por importe de 325.000 millones de euros. Para poner esa cifra en perspectiva, supone más de un 30% del PIB de España. Lo que viene a sugerir la AHE (organismo al que pertenecen los bancos y cajas de España), es que la factura de esos 325.000 millones la debemos pagar los contribuyentes, de lo contrario la quiebra del sector bancario está garantizada (no olvidemos que hablamos solamente de crédito promotor, aparte hay casi 1 billón de euros en préstamos hipotecarios).
Lo que no nos cuentan los de la AHE es que el crédito promotor al inicio de la crisis inmobiliaria era de 290.000 millones. ¿Cómo es posible que la banca haya aumentado los préstamos a promotores en 35.000 millones de euros en estos dos años?. Pues porque la banca ha seguido la misma conducta suicida del gobierno, liarse la manta a la cabeza, negar la crisis, no aceptar la condición sistémica de la situación y confiar en que en un par de años todo volvería a ir hacía arriba, así que en estos dos años, en vez de aprovecharlos para ir saneando balances, han continuado refinanciando los pufos a los promotores, tragándose decenas de miles de pisos provenientes de embargos, los cuales no sacan al mercado a precios razonables y por ende la banca está desperadamente tratando de sostener los desorbitados precios inmobiliarios con la complicidad del gobierno, para que no se les termine de hundir el tinglado.
El final de esta pelicula es conocido, el gobierno antes o después se erigirá en rescatador de la banca, nos contarán las mentiras habituales, que es imprescindible rescatar a la banca para que el crédito vuelva a fluir y la economía pueda reactivarse... Lo que no nos contarán será que esa factura la pagaremos nosotros, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Tampoco nos contarán que varias generaciones de españoles han sido víctimas de una doble estafa perpetrada por la Banca. La primera estafa fué la del Pisito, donde la Banca (auspiciada por el Gobierno) fue el principal actor que contribuyó a inflar la burbuja de precios hasta niveles insostenibles, a base de financiar cualquier tipo de proyecto inmobiliario y conceder hipotecas estratosféricas al primer pelagatos que fuese capaz de estampar su firma en una escritura.
La segunda estafa viene ahora, cuando la Banca, víctima de su codicia bulímica, empieza a sentir las consecuencias del atracón de crédito fácil que amenaza su propia existencia, y comienza a emitir signos de querer pasarle el marrón al contribuyente.
Sabed por tanto que hemos sido doblemente esquilmados, primeramente, porque muchos estarán pagando durante 40 años una hipoteca de un piso que no vale en realidad ni la mitad de lo que se le debe al banco, y en segundo lugar porque nos van a crujir a impuestos para tapar el desaguisado bancario. Y todo con la aquiescencia y la complicidad de los diferentes Gobiernos, que se supone deben de velar por los intereses de los ciudadanos, pero que en realidad solo miran por si mismos y por como perpetuarse en la poltrona.
10 Tuesday AM Reads
Hace 1 hora
Todita verdad...
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