Según los rankings, el blog personal más visitado de España pertenece a un ex-concursante de Gran Hermano. Otras estadísticas apuntan a que el personaje más popular del país es esa fémina salida de los suburbios de Madrid, con graves dificultades para expresarse y peor comprensión lectora, cuyo mayor mérito en la vida fue dejarse polinizar por un famoso torero, y autora de esa frase "Andreita, cómete el pollo!!", cita que pasará a la historia de la humanidad con letras de oro, junto a la de Albert Einstein -"Dios no juega a los dados"-.
Sin ir más lejos, este pasado viernes el país se paralizó en horario de prime-time -mejorando en 7 puntos el share medio de la cadena- con objeto de observar los resultados de la reconstrucción facial de la susodicha, y comprobar si el cirujano habia conseguido de alguna forma la proeza de recomponer ese poema de cara, que más que labios parece que tiene dos pimientos morrones superpuestos, esas bolsas debajo de los ojos que parecen el pico de un pelícano visto de perfil, y esa nariz que para si quisieran muchos gangsters ex-boxeadores profesionales.
No es objeto de este post el debatir sobre estos personajes, que bastante popularidad tienen, sino más bien de lo sintomático del hecho de que personajes de este calibre sean los más admirados y seguidos. Reconozco que a veces yo mismo caigo en la tentación de visionar este tipo de programas, creo que en gran parte debido a la incredulidad y fascinación que me produce el hecho de que tamaña zafiedad y chabacanería pueda ser aplaudida y jaleada por la audiencia.
¿Existe un plan maestro desde las altas esferas para idiotizar a la población? ¿son estos personajes de la farándula un producto fabricado desde La Moncloa con la complicidad de los medios de masas? ¿Hay una conspiración de las clases dirigentes para distraer al populacho con las andanzas de estos indocumentados?
Mucho me temo que la realidad es más pedestre y cotidiana, no soy un gran fan de las teorías conspirativas, a decir verdad, me daría algo más de tranquilidad el saber que hay unos hilos que están siendo manejados por los de arriba, y que todo encaja dentro de un plan maestro, pero mucho me temo que los que nos gobiernan no son mucho más listos e inteligentes que su electorado, y por tanto, incapaces de idear e implementar tan maquiavélico plan. No es preciso ningún plan para distraer a la población, porque la absoluta falta de interés de los ciudadanos por las cosas realmente importantes hacen innecesario dicho plan. Los sátrapas que nos gobiernan nunca lo han tenido tan fácil.
Mientras la inmensa mayoría de la población sigue apasionadamente las aventuras y desventuras de estos freaks, mientras los telediarios abren sus ediciones nocturnas con el último esguince de Cristiano Ronaldo, y dedican la mitad del (des)-informativo a hablar del tiempo, y la otra mitad a hablar de deportes..., allende nuestras fronteras, los medios de comunicación extranjeros, organismos financieros internacionales y agencias de calificación, empiezan a colocar a España en el punto de mira de la noticia, incluso la ciudadanía medianamente informada de Europa parece ser más consciente que los propios españoles de lo que está sucediendo en España.
Hay un hecho que ha pasado totalmente desapercibido en las televisiones, y que está pasando de puntillas por la prensa escrita, y al cual dedicaré el próximo post. Grecia ha sufrido a principio de diciembre una rebaja por parte de S&P (Standard & Poors) en la calificación de su deuda soberana, pasando a BBB+. Debido al elevado déficit por cuenta corriente (12,7% en 2009), el gasto público desbocado, la poca fiabilidad de las previsiones del ministerio de economía griego y la incapacidad demostrada para meter las cuentas públicas bajo control, la comunidad financiera internacional empieza a especular con la posibilidad de una crisis de deuda que al final de traduzca en un default de la deuda soberana griega que generaría un tsunami en toda la zona euro.
Hay un país europeo que guarda numerosas similitudes con el caso griego, pero, a diferencia de Grecia, ese otro país además ha sido el escenario de una de las mayores burbujas inmobiliarias de la historia, y tiene un tamaño de población y un volumen de deudas que dejan al caso griego en mera anécdota.
¿Adivinan cual es ese otro país que empieza a figurar en las quinielas como el próximo candidato a seguir el hipotético camino de Grecia?. Si, efectivamente, es ese país en el que están pensando, el país de los freaks, los toreros, las folklóricas y las terracitas llenas, pero ya digo, ese será tema para próximos posts.
Sin ir más lejos, este pasado viernes el país se paralizó en horario de prime-time -mejorando en 7 puntos el share medio de la cadena- con objeto de observar los resultados de la reconstrucción facial de la susodicha, y comprobar si el cirujano habia conseguido de alguna forma la proeza de recomponer ese poema de cara, que más que labios parece que tiene dos pimientos morrones superpuestos, esas bolsas debajo de los ojos que parecen el pico de un pelícano visto de perfil, y esa nariz que para si quisieran muchos gangsters ex-boxeadores profesionales.
No es objeto de este post el debatir sobre estos personajes, que bastante popularidad tienen, sino más bien de lo sintomático del hecho de que personajes de este calibre sean los más admirados y seguidos. Reconozco que a veces yo mismo caigo en la tentación de visionar este tipo de programas, creo que en gran parte debido a la incredulidad y fascinación que me produce el hecho de que tamaña zafiedad y chabacanería pueda ser aplaudida y jaleada por la audiencia.
¿Existe un plan maestro desde las altas esferas para idiotizar a la población? ¿son estos personajes de la farándula un producto fabricado desde La Moncloa con la complicidad de los medios de masas? ¿Hay una conspiración de las clases dirigentes para distraer al populacho con las andanzas de estos indocumentados?
Mucho me temo que la realidad es más pedestre y cotidiana, no soy un gran fan de las teorías conspirativas, a decir verdad, me daría algo más de tranquilidad el saber que hay unos hilos que están siendo manejados por los de arriba, y que todo encaja dentro de un plan maestro, pero mucho me temo que los que nos gobiernan no son mucho más listos e inteligentes que su electorado, y por tanto, incapaces de idear e implementar tan maquiavélico plan. No es preciso ningún plan para distraer a la población, porque la absoluta falta de interés de los ciudadanos por las cosas realmente importantes hacen innecesario dicho plan. Los sátrapas que nos gobiernan nunca lo han tenido tan fácil.
Mientras la inmensa mayoría de la población sigue apasionadamente las aventuras y desventuras de estos freaks, mientras los telediarios abren sus ediciones nocturnas con el último esguince de Cristiano Ronaldo, y dedican la mitad del (des)-informativo a hablar del tiempo, y la otra mitad a hablar de deportes..., allende nuestras fronteras, los medios de comunicación extranjeros, organismos financieros internacionales y agencias de calificación, empiezan a colocar a España en el punto de mira de la noticia, incluso la ciudadanía medianamente informada de Europa parece ser más consciente que los propios españoles de lo que está sucediendo en España.
Hay un hecho que ha pasado totalmente desapercibido en las televisiones, y que está pasando de puntillas por la prensa escrita, y al cual dedicaré el próximo post. Grecia ha sufrido a principio de diciembre una rebaja por parte de S&P (Standard & Poors) en la calificación de su deuda soberana, pasando a BBB+. Debido al elevado déficit por cuenta corriente (12,7% en 2009), el gasto público desbocado, la poca fiabilidad de las previsiones del ministerio de economía griego y la incapacidad demostrada para meter las cuentas públicas bajo control, la comunidad financiera internacional empieza a especular con la posibilidad de una crisis de deuda que al final de traduzca en un default de la deuda soberana griega que generaría un tsunami en toda la zona euro.
Hay un país europeo que guarda numerosas similitudes con el caso griego, pero, a diferencia de Grecia, ese otro país además ha sido el escenario de una de las mayores burbujas inmobiliarias de la historia, y tiene un tamaño de población y un volumen de deudas que dejan al caso griego en mera anécdota.
¿Adivinan cual es ese otro país que empieza a figurar en las quinielas como el próximo candidato a seguir el hipotético camino de Grecia?. Si, efectivamente, es ese país en el que están pensando, el país de los freaks, los toreros, las folklóricas y las terracitas llenas, pero ya digo, ese será tema para próximos posts.
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